Tiburón corrompe y salpica en Cuba

Por estos tiempos la corrupción campea por su respeto en Cuba malogrando los esfuerzos de unos pocos de utilizar sabiamente las escasas arcas de nuestra maltrecha economía. Los inspectores y otros encargados del control circulan por ahí con ¿mochilas y bolsos?, tal vez para cargar la “enorme cantidad de multas que imponen”, aunque lo más probable es que sus objetivos sean mucho más prosaicos. Una mano lava a la otra y las dos, desangran a puñaladas los recursos que se deberían destinar a otras cosas mientras que los dueños de los bolsos y las mochilas miran a otro lado. 

Lo peor es el “sociolismo” entre cuadros, donde uno pone la cerveza y otro el puerquito, sin que nada de eso salga de sus bolsillos. ¿De qué otra manera puede ser que un económico desfalque 28 millones de pesos en La Habana, un administrador de bodega se pague su viaje a Chile con 170 000 pesos o un dependiente de una cafetería en divisas deba la friolera de 12 000 dólares?

Nadie roba, tan solo luchan. Los dirigentes ni eso, ellos malversan y desvían y en muchas ocasiones sus sanciones son poco más que unas palmaditas en la espalda y el “plan pijama”, hasta que todo se calme. Luego, como todo el mundo sabe, este dirigente se recicla a otra esfera para que pueda diversificar los estragos. El compromiso entre ellos por lo de que “recuerda que yo te sé a ti” nos lleva a este eterno reutilizamiento de cuadros incompetentes y corruptos. Después hay quién se pregunta por qué la economía no mejora en Cuba. Pero la culpa, la maldita culpa, siempre tendrá ahí al bloqueo para que cargue con todos los errores y vicios humanos. Al final, tiburón se baña, pero salpica. 

Los (pu)triciclos del amor

Tomada de PerlaVisión. La imagen solo muestra el tipo de vehículo sin estar relacionada directamente con el tema del artículo.

Los polémicos triciclos amarillos siguen dando de qué hablar en Cienfuegos. La renta que les exige la empresa a la que pertenecen ronda los 12 000 CUP mensuales, a lo que se suma el pago de la ONAT, seguridad social, gasolina, mantenimiento y hasta etc. Pues resulta que como modo de capear esta avalancha de dinero, a la consabida puñalada que normalmente le asestan al bolsillo nacional, entiéndase onerosos alquileres, ahora se suma el traslado del turismo y la correspondiente fauna que lo ronda.

Los taxistas de estos “motores del amor”, o putriciclos, para dárselas de buenos ciudadanos, dan una que otra vuelta “por la cola”, casi siempre desde el Parque Villuendas hasta la piquera del Palacio de los Matrimonios, negándose a llegar más allá, a no ser que los alquilen. Poco control + cierto nivel de socialismo (corrupción) = al desparpajo con el que operan estos “compañeros”, que ciertamente se tienen que buscar la vida, solo que es una pena que sea a costa de la de los demás. Me surge ahora la duda si estos vehículos vienen a ser parte de la solución, o del problema. Los números hablan por sí solos.

La subversión en Cuba se hace una cuenta en Facebook

Dice el bueno de Cubadebate que el gobierno de Estados Unidos creará una nueva Fuerza de Tarea en Internet para difundir mensajes desestabilizadores contra el orden establecido en Cuba y agredir la institucionalidad y legitimidad del gobierno. Este es un episodio más de la saga de “La Guerra de la Internet” en su versión caribeña, cuyos productores estás más que conscientes de su fracaso ante la crítica, pero sienten engolosinados por el éxito de taquilla que tuvieron los capítulos anteriores. La dirección creativa criolla no se queda atrás con su embullo ante la nueva propuesta yanqui, que le permite mantener vivo a un enemigo “malo, malísimo”, sin disfraces ni matices, que prefiere sostener el palo en lugar de ofrecer la zanahoria con la que vino “el mulatico” hace un par de años.

La demagogia sobre la que se sostiene el proyecto ha sido alimentada por las normas privativas cubanas de acceso a la red de redes hasta tal punto, que la mayoría de los que desde la mayor de las Antillas accede desde hace poco a Internet, identifica a Facebook e Imo como sinónimos de la misma. Nuestros tristes medios de prensa, muy serios pero muy lentos, ayudan poco o nada a mejorar la percepción sobre lo que es, o no Internet, llamando todavía al entorno que la conforma como “nuevas tecnologías”.

Regresemos en el tiempo: en noviembre de 2015 un editorial del diario estadounidense NYTimes acusaba al gobierno de Cuba de frenar el acceso a Internet a un precio moderado de millones de cubanos. Según ellos a raíz de los cambios regulatorios implementados por la administración del Presidente Obama Cuba tenía varias opciones para expandir el acceso a Internet rápidamente y a gran escala.

Aunque Kcho en su estudio romerillo tenga Google “a full”, el gobierno de la isla nunca ha dicho nada a sus ciudadanos de la iniciativa Project Link, que ya ha mejorado dramáticamente la conectividad en Uganda, lo que permitió a proveedores de servicios de Internet (ISP, por la sigla en inglés de Internet Service Provider) y operadores de telefonía móvil (MNO, Mobile Network Operator) ofrecer acceso Wi-Fi de alta calidad a dueños de pequeños negocios y usuarios de telefonía móvil en el país africano. Tal vez el temor seas provocado por las críticas a la multinacional Google, ahora principal subsidiaria de la multinacional estadounidense Alphabet Inc., sobre presunta ingeniería fiscal en diferentes países, y por ser una de las empresas que colaboran con las agencias de inteligencia en la red de vigilancia mundial, sacada a la luz en 2013. Tal vez el problema sea tan simple como que su tecnología no es china, casualmente la más adecuada siempre para resolver nuestros problemas técnicos.

Hoy en día es una tontería censurar la información como todavía hacen nuestros medios, porque en la calle se sabe lo que gana Pito Abreu, por donde se fue tal o más cual deportista, o el escándalo relacionado con tal o más cual “hijo de papá”. Lo prohibido siempre es perseguido, y la gente quiere confirmar la bola de que el dólar (CUC) va a bajar tal día, o de que de verdad explotó tal dirigente y el “regaño” fue mandarlo unos días para su casa y después ponerlo a dirigir en otro lugar como “castigo”. De estas carencias se nutre la iniciativa no tan nueva de nuestros “primos” del norte, porque realmente el estado cubano podría hacer un poco más, comenzando por modernizar y mejorar el acceso de nuestros periodistas, permitiéndoles además contar TODA la noticia, no parte de la misma, y con inmediatez. Para tener una idea de lo desactualizado que está el país en estos temas, todavía no existe siquiera una Ley que regule la informática, por lo que se juzga por una legislación totalmente obsoleta.

La posibilidad de viajar a otros países ha propiciado que, amén de que algunos hayan probado un bocado de lo que es estar conectado a Internet a precios competitivos, la llamada Generación Z cubana, que también ha adoptado la tecnología a primera instancia, se sienta identificada con la telefonía móvil y el acceso a la web, al punto de que algunos han creado incluso sus propios canales de YouTube. La desconexión de esta generación con diversos puntos de vista “oficialistas”, será la piedra angular de la estrategia norteamericana para utilizar el acceso a Internet como Caballo de Troya.

Estos llamados nativos tecnológicos criollos ya tienen acceso a numerosos chismes y rumores que critican con diversos matices de realidad en las redes sociales, el día a día cubano. Recuerdo que una vez, en plena batalla por el retorno de “Los Cinco” algún gracioso publicó en Facebook un reclamo donde los héroes eran la langosta, la Internet, el permiso para viajar, la telefonía celular y la carne de res. Es decir, el cubano siempre ha estado expuesto de una manera u otra a la subversión, solo que la tecnología logra llegar con inmediatez a determinado público en específico.

Ya nuestros jóvenes no son aquellos a los que Fidel no les dijo cree, sino lee. Ahora, sin otra guía que el último estilo de peinado o ropa, la gente se cree cualquier cosa porque “la leyó en Internet”. El gobierno estadounidense solo está llenando el vacío informativo que nuestros medios dejan. No importa cuán verás sea la información, solo importa para ellos darla primero. La respuesta cubana siempre va a ser la misma, ellos lo saben, y nosotros también: RESTRINGIR. Solo hay que leer los comentarios en Cubadebate:

LaVerdad dijo:
Pues a darle la respuesta adecuada, la Seguridad del Estado alerta, las Unidades especializadas en control electronico lo mismo, las autoridades cubanas preparadas, el pueblo con la guardia en alto, lo mas importante al Ministerio de Justicia, a los fiscales, jueces, al duro y sin guante con estos elementos cuando traten de subvertir el orden interno, a los establecimientos penitenciarios, ponerlos en su lugar adecuado, seguro estamos aqui hay que respetar al pueblo de Cuba

K1K2 INDUSTRIALES dijo:
Lo que hay que hacer es, no seguirle el juego a los EEUU y defendernos de estos ataques bloqueando esos sitios, pero ademas no es menos cierto que nuestra sociedad necesita abrirse totalmente a la Internet y no el 40% de la poblacion, el 95% debe de tener acceso a esta red de redes, fomentarla a precios asequibles al cubano de a pie, que con su salario pueda abrirse al mundo, tener acceso a informaciones internacionales y a sitios que necesitamos acceder para nuestro desarrollo profesional como ciudadanos.
Está plasmado en uno de los acapites de los Derechos Humanos, y nosotros los cubanos lo merecemos.
O es que en nuestro pais hay quien no le conviene que nuestro pueblo tenga en su totalidad de acceso a internet?

Pero no todo está perdido, otros comentarios afortunadamente se dan cuenta de que la solución no es botar el sofá, y parte de formar mejores recursos humanos y potenciar el uso de Internet como herramienta del pueblo para contar la realidad del pueblo. Cuando cualquiera en Cuba pueda acceder a Internet, de poco o nada valdrá ofrecerle a la gente acceder a Internet mediante inventos. Si la mayoría nuestros jóvenes tienen aquellos valores y preceptos de los que presumimos, ¿a qué le tememos? O será como dice el siempre acertado dúo Buena Fé:
Somos antimperialistas, y nadie nos mete el pie, pero que bonito está ese zapato, por cierto ¿qué marca es?

El pollo del arroz con pollo no es lo que están haciendo ellos, es lo que no estamos haciendo nosotros.

El día de (des) atención a la población

Atención a la población Casi siempre es un lunes el día señalado por los niveles superiores para escuchar los reclamos y quejas de la población. El único problema es que casi siempre es un lunes el día señalado por Partido y Gobierno para reunirse con esos mismos funcionarios que debían atender a la población. El pueblo asiste un lunes si, y otro también para escuchar siempre las mismas justificaciones: “El director está reunido en el gobierno, no sabemos a que hora regresa”. “Si, ya regresó de la reunión con el Primer Secretario, pero ahora tiene que salir a otra reunión”. En el mejor de los casos seremos atendidos por un funcionario que “atiende a la población”, lo que traducido al “cubano” quiere decir que recogerá su queja hasta que el jefe correspondiente deje de estar reunido para que decida cómo lo maltratará mejor, quiero decir, que solución darle a su caso.

El círculo vicioso de pretender que los propios maltratadores resuelvan nuestros entuertos se convierte en un ciclo sin fin de agravios donde el de a pie sin “socios ni plata” se siente (porque lo está), desprotegido. Los funcionarios que se deben al pueblo en muchas ocasiones viven del pueblo, por lo que siempre es un buen día para la (des)atención a la población. Nunca se sabe que “regalito” nos traerán.

Los cocheros tenían razón

Largas filas de personas esperaban angustiadas por un transporte. La imagen fue tomada en otro momento, pero bien podría ser de hoy

Largas filas de personas esperaban angustiadas por un transporte. La imagen fue tomada en otro momento, pero bien podría ser de hoy

Lo bueno dura bien poco en la casa del pobre. Las Dianas que reforzaban el transporte en Cienfuegos se están quedando secas como si estuviéramos en el desierto y ya les cuesta andar. Han visto como se reducen la cantidad de viajes en el día y se alarga el tiempo entre uno y otro. Al final la gente suda, se desespera y aguanta, ya tenemos bastantes años de  entrenamiento. Los cocheros se mofan y cobran lo que se les antoja. Al final tenían razón. La dicha dura poco en la casa del pobre y la estabilidad del transporte en Cuba menos que un merengue en la puerta de un colegio.

De cocheros, impuestos y otros demonios de la oferta y demanda

Voy tan solo hasta la primera de Tulipán (casi la mitad del camino), te dicen con la cara fresca como una lechuga los cocheros en Cienfuegos en los horarios picos. El precio obviamente es el mismo. Otros ni se inmutan en mirar a los desesperados que forman una larga fila mientras sudan a mares. Esos no les importan, ya por ahí aparecerá un necesitado que se estrujará el bolsillo para alquilarlos o uno de esos nuevos ricos que ahora pululan y que pasan despectivamente junto a esos humildes no tan nuevos.

Hace algún tiempo los cocheros en Cienfuegos incluso se fueron a la huelga para exigir mejoras en sus condiciones de trabajo y rebajas a sus impuestos.

Hace algún tiempo los cocheros en Cienfuegos incluso se fueron a la huelga para exigir mejoras en sus condiciones de trabajo y rebajas a sus impuestos.

Hace algún tiempo los cocheros en Cienfuegos incluso se fueron a la huelga para exigir mejoras en sus condiciones de trabajo y rebajas a sus impuestos. Fueron escuchados, fueron complacidos en muchas cosas, incluso deberán pagar tributaciones significativamente menores, pero no les basta, quieren más. Los menos, a los que tal vez les queda un ápice de vergüenza, intentan justificarse con que los alimentos, medicinas y herrajes están caros, deben ser adquiridos por la izquierda… Los más, simplemente te dicen que coche y caballos son suyos y hacen con ellos lo que les dé la gana.

Depravación humana en estado puro cuando arremeten a golpes, muchas veces bajo estado de embriaguez, contra el motor que con un caballo de fuerza impulsa su transporte. Insensibilidad sin límites cuando uno se aprovecha un día sí y otro también de la necesidad de nuestro prójimo para lucrar más que para vivir.

Por ironías de la vida, gracias a un sistema social contra el que muchos de ellos arremeten, ellos (los cocheros) y sus familiares nunca deberán en Cuba alquilar a un médico para que los operen, recibir la mitad de la anestesia que les corresponde, o pagar por los libros para recibir educación. Por ironías de la vida día tras día la cola está llena de desesperados médicos, maestros, y otros profesionales que le garantizan calidad de vida a quienes solo piensan en sí mismos.

El pueblo está cansado y grita basta, cada vez con menos fuerzas, cada vez con menos voces. De nada sirve apelar a valores humanos ante un bebé cargado en brazos, una embarazada, o varios representantes de la tercera edad. Los que tienen en ese momento literalmente el poder tomado por las riendas, fingen no ver, no escuchar, no darse por enterados. Los otros, desde el poder de un buró, la comodidad de una oficina climatizada, y las ventajas de un transporte estatal, dicen que no se puede hacer nada, que es la ley de la selva, digo, de oferta y demanda.

De leyes y trampas sabemos mucho los cubanos. Un SOS para la piquera del parque Villuendas en Cienfuegos.