Obama en Cuba: ¿Misión cumplida?

El avión oficial del gobierno de EE.UU., el mítico Air Force One, aterrizó en La Habana por primera vez en la historia. Foto: Reuters

El avión oficial del gobierno de EE.UU., el mítico Air Force One, aterrizó en La Habana por primera vez en la historia. Foto: Reuters

Se fue Obama a bailar tango y ha dejado a una isla dividida entre quienes aplaudieron su visita, se rieron con Pánfilo y votaron por el “cambio”, y quienes en todo ven una amenaza y se preocupan más por las palabras del “enemigo” que por nuestras acciones. Jóvenes la inmensa mayoría de los primeros, por encima de los cincuenta y con muchas prebendas que perder, la casi totalidad de los segundos. Solo el que no quiera ver (o escuchar), no se da cuenta de que algo se esconde tras las palabras del primer presidente negro en la historia de los Estados Unidos, pero la juventud que no forma parte de la “sociedad civil”, todavía no le cierra la puerta al cambio. Veamos como lo ven algunos dentro de Cuba y otros fuera:

Según las palabras triunfalistas de muchos de nuestros medios, los mismo que ven al equipo de béisbol jugar como nunca y perder como siempre, y con palabras exactas de AgustínLage Dávila:

el proceso de normalización recién iniciado en las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos hay que interpretarlo como una victoria mayúscula del pueblo revolucionario y socialista cubano…. (y bla,bla,bla… la muela de siempre, digo yo)

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Yo tengo un sueño

Yo tengo un sueño que a veces sueño despierto. Imagino que nadie quiere irse porque no hay necesidades, que todos quieren volver porque pueden decir lo que piensan. Como si el norte fuera el sur y los balseros salieran desde Miami, como si los niños nunca jamás debieran mirar los juguetes desde las vidrieras y preguntarse por qué los Reyes Magos no vienen a Cuba. Dicen que soñar no cuesta, pero aquí ya todo tiene un precio. Si es tan fácil comprar la moral de un cuadro no debería ser tan difícil comprar carne de cerdo, mucho menos soñar con el mañana por el que lucharon los que ayer dedicaron sus vidas para tener la realidad que hoy no es más que una utopía.

Aunque a veces sueñe jamás olvido, y me susurran al oído Varela, Maceo, Gómez, Martí, Villena, Mella, Fidel y otros tantos, que con el zurrón vacío pero con la vergüenza de Céspedes se puede despertar pobre, pero honrado, y si con doce hombres se podían ganar guerras imposibles, con once millones se pueden hacer sueños realidad. Sigue leyendo

Elecciones en Cuba: Mi voto para Pepito

Elecciones en Cuba 2015Pepito es el diablo, dirían los mayores, ese chama sí que la pone dura, señalaría la farándula. Lo cierto es que Pepito es un personaje muy cubano que mediante la picardía nos deja en ocasiones grandes enseñanzas y siempre muchas carcajadas. ¿Quién mejor entonces que Pepito para ser delegado en las próximas elecciones? Aunque nadie sabe a ciencia cierta su edad, y la mayor de las veces es un niño, tal vez Pepito ya creció y puede contender en franca lid para ejercer su derecho a elegir y ser electo.

Pepito es una gente de barrio, que hace colas, que sufre con el transporte y que se ríe de sus propios problemas, así que se pasa el día muerto de risa y bien pegadito a la gente de a pie, cómo para ponerse en sus zapatos y entender que muchas veces aunque los reclamos no sean dichos en el momento, el lugar, o la forma oportuna y correcta, no dejan de tener razón y motivo. Cómo paga el acceso a Internet vía Nauta (ahorrando peso sobre peso como en la canción mexicana), leyó mi artículo Los siete mandamientos del Sistema Electoral en Cuba y confía en unas elecciones con mayor participación que las pasadas, donde uno de cada diez cubanos no quiso, no pudo, o no tuvo el deseo de ir a votar y uno de cada veinte echó su voto en blanco o este fue anulado, por lo que en sentido general aproximadamente 15 de cada 100 personas no votaron por ¿sus? diputados y delegados provinciales. Sigue leyendo

Los siete mandamientos del Sistema Electoral en Cuba

Renunciar al principio de un solo partido equivaldría, sencillamente, a legalizar al partido o los partidos del imperialismo en suelo patrio y sacrificar el arma estratégica de la unidad de los cubanos, que ha hecho realidad los sueños de independencia y justicia social por los que han luchado tantas generaciones de patriotas, desde Hatuey hasta Céspedes, Martí y Fidel.

Raúl Castro Ruz[1]

 

La amenaza de los Estados juntos que se llaman a si mismos “América” de una forma muy graciosa (al menos para el hispanohablante), es real en todo el mundo, y mucho más en esta pequeña islita caribeña que se llama Cuba. El bloqueo también es real, lo muerdo cada día en mi plato, no lo encuentro en mis bolsillos vacíos, y camino junto a él todos los días porque no hay transporte. Si el cubano que nació después de 1959 tiene algo presente desde el primer día, es que Estados Unidos es el país de los malos que fabrican bueno, y que siempre avanzamos “a pesar del bloqueo”, o no avanzamos “por culpa del bloqueo”. Esta lógica con mucho de verdad y no menos de conveniencias para muchos, obviamente tiene que verse involucrada en un asunto tan doméstico y sin embargo tan mediático como pueden ser las elecciones en Cuba. Sigue leyendo