La subversión en Cuba se hace una cuenta en Facebook

Dice el bueno de Cubadebate que el gobierno de Estados Unidos creará una nueva Fuerza de Tarea en Internet para difundir mensajes desestabilizadores contra el orden establecido en Cuba y agredir la institucionalidad y legitimidad del gobierno. Este es un episodio más de la saga de “La Guerra de la Internet” en su versión caribeña, cuyos productores estás más que conscientes de su fracaso ante la crítica, pero sienten engolosinados por el éxito de taquilla que tuvieron los capítulos anteriores. La dirección creativa criolla no se queda atrás con su embullo ante la nueva propuesta yanqui, que le permite mantener vivo a un enemigo “malo, malísimo”, sin disfraces ni matices, que prefiere sostener el palo en lugar de ofrecer la zanahoria con la que vino “el mulatico” hace un par de años.

La demagogia sobre la que se sostiene el proyecto ha sido alimentada por las normas privativas cubanas de acceso a la red de redes hasta tal punto, que la mayoría de los que desde la mayor de las Antillas accede desde hace poco a Internet, identifica a Facebook e Imo como sinónimos de la misma. Nuestros tristes medios de prensa, muy serios pero muy lentos, ayudan poco o nada a mejorar la percepción sobre lo que es, o no Internet, llamando todavía al entorno que la conforma como “nuevas tecnologías”.

Regresemos en el tiempo: en noviembre de 2015 un editorial del diario estadounidense NYTimes acusaba al gobierno de Cuba de frenar el acceso a Internet a un precio moderado de millones de cubanos. Según ellos a raíz de los cambios regulatorios implementados por la administración del Presidente Obama Cuba tenía varias opciones para expandir el acceso a Internet rápidamente y a gran escala.

Aunque Kcho en su estudio romerillo tenga Google “a full”, el gobierno de la isla nunca ha dicho nada a sus ciudadanos de la iniciativa Project Link, que ya ha mejorado dramáticamente la conectividad en Uganda, lo que permitió a proveedores de servicios de Internet (ISP, por la sigla en inglés de Internet Service Provider) y operadores de telefonía móvil (MNO, Mobile Network Operator) ofrecer acceso Wi-Fi de alta calidad a dueños de pequeños negocios y usuarios de telefonía móvil en el país africano. Tal vez el temor seas provocado por las críticas a la multinacional Google, ahora principal subsidiaria de la multinacional estadounidense Alphabet Inc., sobre presunta ingeniería fiscal en diferentes países, y por ser una de las empresas que colaboran con las agencias de inteligencia en la red de vigilancia mundial, sacada a la luz en 2013. Tal vez el problema sea tan simple como que su tecnología no es china, casualmente la más adecuada siempre para resolver nuestros problemas técnicos.

Hoy en día es una tontería censurar la información como todavía hacen nuestros medios, porque en la calle se sabe lo que gana Pito Abreu, por donde se fue tal o más cual deportista, o el escándalo relacionado con tal o más cual “hijo de papá”. Lo prohibido siempre es perseguido, y la gente quiere confirmar la bola de que el dólar (CUC) va a bajar tal día, o de que de verdad explotó tal dirigente y el “regaño” fue mandarlo unos días para su casa y después ponerlo a dirigir en otro lugar como “castigo”. De estas carencias se nutre la iniciativa no tan nueva de nuestros “primos” del norte, porque realmente el estado cubano podría hacer un poco más, comenzando por modernizar y mejorar el acceso de nuestros periodistas, permitiéndoles además contar TODA la noticia, no parte de la misma, y con inmediatez. Para tener una idea de lo desactualizado que está el país en estos temas, todavía no existe siquiera una Ley que regule la informática, por lo que se juzga por una legislación totalmente obsoleta.

La posibilidad de viajar a otros países ha propiciado que, amén de que algunos hayan probado un bocado de lo que es estar conectado a Internet a precios competitivos, la llamada Generación Z cubana, que también ha adoptado la tecnología a primera instancia, se sienta identificada con la telefonía móvil y el acceso a la web, al punto de que algunos han creado incluso sus propios canales de YouTube. La desconexión de esta generación con diversos puntos de vista “oficialistas”, será la piedra angular de la estrategia norteamericana para utilizar el acceso a Internet como Caballo de Troya.

Estos llamados nativos tecnológicos criollos ya tienen acceso a numerosos chismes y rumores que critican con diversos matices de realidad en las redes sociales, el día a día cubano. Recuerdo que una vez, en plena batalla por el retorno de “Los Cinco” algún gracioso publicó en Facebook un reclamo donde los héroes eran la langosta, la Internet, el permiso para viajar, la telefonía celular y la carne de res. Es decir, el cubano siempre ha estado expuesto de una manera u otra a la subversión, solo que la tecnología logra llegar con inmediatez a determinado público en específico.

Ya nuestros jóvenes no son aquellos a los que Fidel no les dijo cree, sino lee. Ahora, sin otra guía que el último estilo de peinado o ropa, la gente se cree cualquier cosa porque “la leyó en Internet”. El gobierno estadounidense solo está llenando el vacío informativo que nuestros medios dejan. No importa cuán verás sea la información, solo importa para ellos darla primero. La respuesta cubana siempre va a ser la misma, ellos lo saben, y nosotros también: RESTRINGIR. Solo hay que leer los comentarios en Cubadebate:

LaVerdad dijo:
Pues a darle la respuesta adecuada, la Seguridad del Estado alerta, las Unidades especializadas en control electronico lo mismo, las autoridades cubanas preparadas, el pueblo con la guardia en alto, lo mas importante al Ministerio de Justicia, a los fiscales, jueces, al duro y sin guante con estos elementos cuando traten de subvertir el orden interno, a los establecimientos penitenciarios, ponerlos en su lugar adecuado, seguro estamos aqui hay que respetar al pueblo de Cuba

K1K2 INDUSTRIALES dijo:
Lo que hay que hacer es, no seguirle el juego a los EEUU y defendernos de estos ataques bloqueando esos sitios, pero ademas no es menos cierto que nuestra sociedad necesita abrirse totalmente a la Internet y no el 40% de la poblacion, el 95% debe de tener acceso a esta red de redes, fomentarla a precios asequibles al cubano de a pie, que con su salario pueda abrirse al mundo, tener acceso a informaciones internacionales y a sitios que necesitamos acceder para nuestro desarrollo profesional como ciudadanos.
Está plasmado en uno de los acapites de los Derechos Humanos, y nosotros los cubanos lo merecemos.
O es que en nuestro pais hay quien no le conviene que nuestro pueblo tenga en su totalidad de acceso a internet?

Pero no todo está perdido, otros comentarios afortunadamente se dan cuenta de que la solución no es botar el sofá, y parte de formar mejores recursos humanos y potenciar el uso de Internet como herramienta del pueblo para contar la realidad del pueblo. Cuando cualquiera en Cuba pueda acceder a Internet, de poco o nada valdrá ofrecerle a la gente acceder a Internet mediante inventos. Si la mayoría nuestros jóvenes tienen aquellos valores y preceptos de los que presumimos, ¿a qué le tememos? O será como dice el siempre acertado dúo Buena Fé:
Somos antimperialistas, y nadie nos mete el pie, pero que bonito está ese zapato, por cierto ¿qué marca es?

El pollo del arroz con pollo no es lo que están haciendo ellos, es lo que no estamos haciendo nosotros.

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Cómo saber que vamos por el camino correcto en Cuba

Como saber que vamos por el camino correcto en Cuba
Dicen los mayores que la Revolución en sus inicios no le dijo a la gente “cree”, sino “lee”. Es decir, el razonamiento es muy importante, sin embargo, hoy muchos de nuestros dirigentes nos piden que creamos, y ponemos todas nuestras aspiraciones de mejoría en una fecha tan lejana como el 2030. El asunto se complica para todos aquellos que seguimos el consejo original y leímos… tal vez de más, tal vez donde no debíamos o de quien no debíamos, pero incluso leyendo “en el momento, el lugar y el autor adecuado”, podemos equivocarnos.

Martí, el Apóstol, el Héroe Nacional, desde hace mucho no tiene “Obras Completas”, sino “Obras Completas revisadas”, o lo que es lo mismo, incompletas. Alguien decidió lo que podíamos o no leer, porque tal vez nuestras confundidas mentes podrían divagar en la intelectualidad de este brillante cubano del siglo XIX. Fidel trazó el camino y nos invitó a cambiar todo lo que debía ser cambiado, pero en realidad nuestro alcance transformador es ciertamente limitado.

Ingresar a las organizaciones políticas, un orgullo indiscutible, es un proceso complicado para aquellos que luchan con inteligencia y realismo, como pidió el Comandante, mientras que se sigue premiando al que más alto grita las consignas alejado de sacrificios y ajeno a la modestia.

¿Será de verdad tan malo tener dudas que nunca nadie ha tenido la capacidad de aclararnos? ¿Cómo saber que vamos por el camino correcto cuando la economía florece solo en nuestros televisores, a pesar de las garantías faltan educadores en la escuela del barrio o la calidad de los servicios de ETECSA empeora? ¿Cómo saber de igualdades y realidades cuando los que escriben la “globósfera” cubana son casi siempre financiados por uno u otro bando y responden a estos intereses?

Si algunos de estos blogueros pudieran nos prohibirían pensar, ya que en sus escritos difamatorios no son muy diferentes de los juicios de Salem, mientras que sus acólitos se dejan llevar por el extremismo político de uno u otro bando, exigiendo frenéticamente la sangre (o al menos la Internet) de estos librepensadores.

¿Cómo saber que en Cuba si es posible debatir cuando algunos andan con sus pupilas insomnes tras los pasos de Joseph McCarthy, acusando, denunciando e iniciando procesos sospechosos contra todos aquellos que se atreven a describir una realidad diferente a la que pintan en sus blogs?

Cuba se pierde en los detalles y al final a veces se olvida de los resultados. ¿De verdad vamos por el camino correcto? Agradecería respuestas.

Mr. Trum, usted puede eliminar el bloqueo contra Cuba

Humildemente el pueblo de Cuba le pide que cuando asuma la presidencia de los Estados Unidos en enero trabaje para eliminar el bloqueo contra nuestros país. Como buen hombre de negocios que es haga negocios con Cuba, no la guerra. Pase a la historia como el hombre que acabó con tamaña injusticia que hace cada día más dificil la vida del cubano de a pie. Dele una Trumpada al bloqueo.

Una trumpada al bloqueo

Una trumpada al bloqueo

No somos el enemigo: Una carta abierta apostando por el futuro en Cuba

Bandera cubana y palma real

No son los mismos tiempos. Ya no hace falta irse a la Sierra con un fusil para ayudar a Cuba, tampoco cargar con un quinqué y alfabetizar. El tiempo pasa, las generaciones cambian, y los hijos se parecen más a sus tiempos que a sus padres. La juventud no es el enemigo, aunque algunos siempre hablen de cañas más grandes y vacas más gordas sin avanzar en el almanaque. No es el enemigo aquel que pide Internet para chatear en Facebook, el que quiere ver la cinta Rápido y Furioso que se filmó en La Habana, aunque eso no aporte nada a sus valores, o el que quiere usar ropa de “marca” para salir a una discoteca. Al final todo el que ha podido ha chateado en Facebook con uno u otro fin, en algún momento ha consumido una peli de acción y hasta el Comandante usa ADIDAS. No son el enemigo por eso.

No son el enemigo los periodistas que exigen informar al pueblo de manera veraz e inmediata, sin paños tibios y sin esconderse tras la excusa, tan antigua y poco válida (como las cañas grandes y las vacas gordas), de darle armas al enemigo. El pueblo tiene derecho a saber todo aquello que para lograrse no debe permanecer oculto, al final la gente se entera de todos modos y el “enemigo” se arma con todo lo que no se dijo.

No somos el enemigo los cubanos que queremos que Cuba avance, incuso fuera del noticiero, y las buenas nuevas lleguen a los platos de todos y no solo a las prendas o a las vacaciones de algunos pocos. No son tiempos de dividir, sino de sumar, pero con ejemplos, no con discursos. Aquellos recursos destinados a dividir, a excluir, a desinformar, vamos a dárselos a personas capaces, cuadros o no, que sepan multiplicar, incluir, informar, hasta que el “enemigo” se quede sin armas.

No somos el enemigo por querer el cambio. El que no evoluciona perece, pero también perece el que no evoluciona lo suficientemente rápido. Recordemos que Zhúkov se atrevió a criticar directamente a Stalin por lo que fue destituido. Finalmente con la Operación Bagratiónrealizó el asalto final sobre el ejército alemán. Por eso no podemos temer a quienes se atreven a criticar, a veces son quienes nos salvan la vida.

Nadie se esperaba las noticias que dio Raúl, ya que la prensa y nuestros dirigentes se han encargado de dibujar un cuadro que al final era falso. No somos el enemigo los cubanos que queremos superar esta fase sin sufrir de los errores y horrores de una segunda temporada del Período Especial.

A los que censuran, los que prohíben, los que limitan, los que eliminan, les digo que reflexionen: No somos el enemigo. Queremos ayudar, pero con la verdad verdadera por delante y sin pretender ser más revolucionarios que nadie. Las críticas llueven, los adversarios acechan y el verdadero enemigo se agazapa en nuestras propias trincheras y se roba impunemente 135 millones de pesos sin que los contralores entreguen sus renuncias junto con la noticia. No somos el enemigo por denunciar a estos males.

La Revolución nos ha dado educación, a muchos, cultura, e incluso a algunos las herramientas para pensar. No somos el enemigo por hacer uso de todo lo que nos ha dado la Revolución para mejorar el país y cambiar todo lo que deba ser cambiado. No nos juzguen como tal.

American Sniper: Si Elpidio Valdés tuviera su Winche

Dice un amigo medio en broma/medio en serio, que los Estados Unidos son un imperio revuelto, pero que de brutos (por aquello de revuelto y brutal) no tienen nada. Agrega que solo saben hacer bien dos cosas: en este caso películas, y todo lo demás. Acabo de ver la película American sniper (El francotirador (España)/Francotirador (Latinoamérica)) estrenada el 11 de noviembre de 2014 y la verdad es que me daba un poco de pereza ver este film dirigido por Clint Eastwood, que ganó un Óscar por la mejor edición de sonido. En algún momento me hizo sentir pena por el protagonista Chris Kyle, y se me apretó un poco el pecho al ver las escenas reales del final donde el pueblo norteamericano rendía tributo a quien fuera conocido como “La leyenda” entre los soldados norteamericanos. Según Wikipedia, siendo francotirador se le confirmaron 160 bajas.

Enseguida regresé a la realidad. Nadie les pidió a los norteamericanos que invadieran Irak, es más, nunca se encontraron las supuestas armas de destrucción masiva ni se pudo demostrar el supuesto apoyo de Saddam Hussein al terrorismo, las excusas para maquillar intereses políticos y económicos. Ya sabía todo estoy sin embargo, en algún momento sentí pena por Chris Kyle, porque los “americanos” solo saben hacer bien las películas y todo lo demás. Dicen por ahí que Paul Joseph Goebbels, el ministro de propaganda de la Alemania Nazi decía que una mentira mil veces repetida puede convertirse en verdad, y los estadounidenses saben eso mejor que nadie. Por eso Chris Kyle fue un héroe, porque fue a Irak para defender a su país del terrorismo. Sigue leyendo

De EcuRED a un libro sobre los Presidentes de Estados Unidos y sus relaciones con Cuba

Siempre me ha gustado leer, me ha gustado la historia. Me sentí totalmente realizado cuando ganaba dinero por lo que me gustaba hacer en EcuRED, y pobre, pero honrado, mi intención fue siempre llevar a la gente que no tiene otros medios para acceder a la información una historia lo más real y verificable posible. Ciento cincuenta y siete artículos después en la enciclopedia cubana , trece de ellos sobre los Presidentes de los Estados Unidos y en momentos en los que ese país ha decidido retornar al diálogo con Cuba, retorno a la investigación sobre estos temas para intentar crear un libro.

Portada provisional del libro sobre los Presidentes de Estados Unidos y sus relaciones con Cuba.

Portada provisional del libro sobre los Presidentes de Estados Unidos y sus relaciones con Cuba.

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¿Se puede criticar en Cuba?

La ley de leyes en Cuba, la Constitución, reconoce en su artículo 53 la libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista, lo que traducido en las palabras de Fidel a los intelectuales, sería algo así como “con la Revolución, todo, contra la Revolución, nada”. En tiempos de cambios trascendentales para nuestra sociedad todavía mantenemos como postulado aquello de que las opiniones deben darse en el lugar adecuado, el momento oportuno y con las formas correctas. Lamentable que para temas trascendentales existan pocos espacios de debates donde haya tiempo y formas correctas de discutir.
El tiempo y la vida nos han demostrado que aquellos espacios que debieran ser idóneos para ejercer la crítica, entiéndanse reuniones de UJC, PCC, CDR, FMC y sindicato, devienen en cebaderos de bostezos mal disimulados y hasta de algún pestañazo televisado. La mayoría de las veces la monotonía sirve de guía para estos temas debido a la presencia de ciertos inquisidores que, ante el menor atisbo de crítica a cualquier obra revolucionaria, vociferan, amenazan y hacen callar al despistado que se imaginaba estar en el lugar adecuado y el momento oportuno.
La tan llevada y traída “libertad de expresión” se traduce en Cuba a una necesidad impostergable de poder decir cuanto se piensa, en la manera de que se piensa, sea favorable o no al sistema. Hay que acotar que como bien dijo un economista cubano, cualquier tipo de problema en Cuba es un problema político, por lo que cualquier crítica, es una crítica al sistema, entiéndase, a la Revolución.
El cubano, más que criticar, tiene el imperativo de ser escuchado, y más que ser escuchado, necesita que alguien accione sobre la crítica sin tanta vaselina sobre los niños que no tienen atención médica en África, o los que no van a la escuela en Latinoamérica, verdades muy tristes, pero tras las que ya no podemos escudarnos más. Le hemos dado educación a nuestro pueblo, y ahora muchas personas pueden comparar las realidades en otros países, por lo que las excusas que desvían las conversaciones ya no surten el mismo efecto que años atrás.
Ni la supuesta sociedad civil encarna a toda Cuba, ni todos los cubanos se ven representados con el venidero congreso del PCC, algo que debería ser respetado por todos. No se puede atacar más a las personas para desacreditar sus ideas, aunque esas ideas sean incorrectas desde nuestro punto de vista. Si para debatir necesitamos imponer la fuerza o atacar a las personas, algo no está bien con nuestros argumentos.
Como revolucionario que no está de acuerdo siempre con todo, como cubano que cree que la sociedad civil es mucho más que la que fue al Teatro Nacional a escuchar a Obama, y como joven de nuestros tiempos, espero con ansiedad para ver como la militancia del PCC es ¿capaz de criticar? y poner el dedo sobre las llagas que más afectan a nuestro organismo que con forma de país necesita urgente de muchas acciones y de pocas palabras.

Tal vez en un futuro próximo pueda leer en la Constitución de la República de Cuba:
ARTICULO 53. Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa.

Soñar no cuesta nada.