Las instituciones en Cuba viven en un estado de anarquía

En una entrevista concedida a Gianni Miná en 1987, Fidel Castro expresaba que cuando hay buenos cuadros, buena dirección, todo marcha excelentemente bien. Hoy no todo marcha excelentemente bien en las instituciones cubanas, sobre todo en aquellas que atienden cotidianamente a los ciudadanos. Todo el que las visita aprecia cierto grado de anarquía en mayor o menor medida, por lo que, si nos atenemos a las palabras de Fidel, la dirección de esos organismos puede que no sea la mejor.

Los trámites se vuelven interminables, pululan los errores y las subsanaciones y los malos tratos se encuentran a la orden del día. Es que la burocracia cubana se asemeja al Uróboros, ese animal mitológico que simboliza el ciclo eterno de las cosas, también el esfuerzo eterno, la lucha eterna o bien el esfuerzo inútil, ya que el ciclo vuelve a comenzar a pesar de las acciones para impedirlo.

Se vencen las certificaciones de nacimiento y defunción, a pesar de que nadie puede volver a nacer o a morir, se solicitan copias de documentos, subsanaciones, expedientes y mil papeles más que cuando usted lee la prensa se entera de que no son necesarios para el trámite en cuestión. ¿Quién orientó pedirlos entonces? No puede ser que a nivel nacional todo el mundo se haya puesto a de acuerdo para solicitar los mismos documentos inútiles, ¿o será que se ignoran olímpicamente las nuevas disposiciones?

Las personas encargadas de resolverles los problemas a la gente hacen todo lo contrario, escudadas por su cargo de “funcionario”, por lo que maltratan desde la secretaria hasta el director, imposible de ver casi siempre porque, aunque sea día de atención a la población está reunido. ¿Qué hacen los ministerios correspondientes? Todo el mundo sabe el caos que representa hacer por ejemplo un trámite en Vivienda, ¿se toman medidas para evitar los abusos y desmanes que a diario se cometen y de los que hasta Pánfilo se ríe en la TV?

La manida excusa de que son trabajos que nadie quiere no pueden seguir sirviendo de impunidad para que aquellos cargos que se deben al pueblo sean ocupados por las personas menos indicadas para ello. A nivel de pueblo las instituciones cubanas poseen una muy mala reputación, aunque la prensa nuestra con su política del catalejo se empeñe en ponerles curitas. Solo tienen que ver la conferencia del profesor Calviño sobre el cambio de mentalidad, para apreciar que hasta a él, una figura pública, se le hace complicado resolver un trámite. La cosa es peor cuando los afectados son personas de la tercera edad, algo que debería alarmar debido al aumento vertiginoso de este sector de la población. En muchas ocasiones deben trasladarse grandes distancias y esperar largas horas repetidamente para poder desde sacar un turno médico, hasta obtener un documento del banco. ¿Por qué Iroel Sánchez no escribe un editorial en Granma sobre este tema?

Siempre me han dicho que detrás de los extremistas se esconden los oportunistas y realmente dar con ellos no es muy complicado cuando se quiere buscar. ¿Queremos buscar?

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Que se vayan ¿la nueva estrategia de la economía en Cuba?

Y está Alberto el militar echando un bote a la mar… ¿Alberto? ¡¡¡Albertooooo!!!

Me cuesta creer que al gobierno de Cuba no le duela que tanto profesional joven y bien preparado se marche a diario así sin más del país. Nuestraadministración cuenta con cero estrategia para frenar la avalancha de jóvenes recién graduados que por una u otra vía emigran a cualquier país que los quiera acoger con la vista puesta casi siempre en lanación de los malos que fabrican bueno como destino final.Mucho he pensado por estos días por dónde es que le entra el agua al coco, hasta que un artículo del periódico Granma con fecha del pasado sábado 31 de octubre daba cuentas de que Cuba tiene como tema central para Fihav (Feria Internacional de La Habana) en su edición de 2015 las exportaciones, en especial las de servicios. ¡Eureka! gritaría Arquímedes.

Nuestro país descubrió hace años que tenemos capital humano de sobra ya formado, con profesionales de altísimo nivel. También se dio cuenta tras varias experiencias de ayuda solidaria a diversos países que muchas naciones están dispuestas a contratar personal calificado que ocupe vacantes laborales que no es posible cubrir con los recursos humanos nacionales debido al largo tiempo que demoraría formarlos, a los costos de ese entrenamiento o simplemente por qué salen más baratos los cubanos con su ayuda $olidaria. Según se rumora esas naciones desembolsan grandes sumas de dinero por cada “colaborador”, quien a su vez recibe un poco más que los espejitos con los que Colón intercambiaba oro con los indios, pero como hasta los espejos son caros en Cuba casi todo el mundo quiere irse de “misión”. Sigue leyendo

Mi novia ya se está poniendo vieja

Mi novia ya se está poniendo vieja, dice Ricardo Arjona en su estribillo y es cierto. Nuestros “viejos”, como se les llama cariñosamente a los adultos mayores de la familia, sobre todo a los padres, envejecen y encanecen mientras transitan por el almanaque y sortean los avatares de la vida. Según el último censo de población y vivienda, en el 2012 se estimaba que el 18.3% de nuestra población tenía 60 años o más, y actualmente se estima que la cifra ha aumentado a un 19%.  Cosas de tener un mundo globalizado: tenemos indicadores demográficos de primer mundo y una economía de… bueno, que no es de primer mundo.

Es interesante y a veces hasta causa risa leer sobre el porqué de este envejecimiento poblacional a gran escala y una de sus causas directas: la reducción de nuestra tasa de natalidad. Según un artículo publicado en el diario Granma en nuestro país existe un patrón de fecundidad bajo desde inicios del siglo XX: cuando en 1910 las mujeres tenían cinco hijos como promedio, en América Latina la media era de 14 por mujer. Aparentemente y como causa justificante en la actualidad las mujeres han elevado su nivel cultural y sus aspiraciones, aunque ciertas visitas a las tiendas que venden canastillas indican que eso no es lo único que se ha elevado últimamente. Sigue leyendo