La historia jamás contada de Fidel Castro

Como había mencionado en “Un caso de corrupción contado con Buena Fe“, el día 3 de diciembre de 2012, a las 12:54 PM Ruslán Olivares, supervisor de EcuRed y coordinador de la misma, sustituyó, o retiró por completo del artículo de Fidel Castro más de 12 400 palabras. Según sus palabras desde ese momento el artículo solo sería editado bajo supervisión de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.

Según una entrada publicada el 23 de enero de 2011 en el blog de Iroel Sánchez La pupila insomne, y titulada¿La CIA contra EcuRed?:

(Rafael) Rojas, que ha pedido a los cubanos olvidarse de José Martí, se atreve a hacer un inventario de los defectos que él ve en EcuRed desde el punto de vista histórico y comete varios errores. El primero, es atribuir al gobierno cubano la autoría de EcuRed, sin percatarsede que es una enciclopedia colaborativa y descentralizada, construida por miles de personas desde toda la isla, cuyos contenidos se van completando y perfeccionando continuamente.

Concuerdo con Iroel en que EcuRED es una excelente alternativa a Wikipedia, ciertamente financiadacon donaciones de grandes corporaciones como Microsoft, Google, General Motors y de Fundaciones de inspiración neoliberal como “Richard LounsberyFoundation” y “The Open SocietyInstitute”. Esto, según mis propias palabras en el artículo correspondiente dentro de EcuRED, aleja de la imparcialidad a la llamada “enciclopedia libre”. Lo lamentable es que un proyecto tan hermoso y por el que tanta gente buena se ha sacrificado como es EcuRED, financiada con presupuesto del Estado Cubano a través de Joven Club, se vea manipulado por personas que luego afirman que la enciclopedia es “colaborativa”. ¿Será que está dedicada solamente a divulgar una ideología, o pretende realmente alejarse de otras obras que (según palabras de Iroel) poseen escasa fiabilidad en temas contemporáneos e históricos y que han sido cuestionadas a partir de enfoques tendenciosos y manipulados? Sigue leyendo

El derecho a ser herejes en Cuba

Originalmente publicado en Desde mi ínsula:

pensardiferente

Por Yohan González

¿Existe en Cuba el derecho a la libertad de pensamiento? ¿Existe libertad de expresión en Cuba? Esas son preguntas que recorren mi mente desde hace días. Las opiniones sobre el tema son varias por lo que muchas veces el asunto suele dar pie a largos análisis de bandos intentando esgrimir elementos cada uno diferente del otro. Para algunos Cuba es “el gran imperio de la libertad, la democracia socialista y la participación social”; para otros, Cuba es el país donde el ejercicio de los Derechos Humanos “está impedido por una dictadura que prohíbe el pensar diferente, el expresarse diferente y donde las mayorías son oprimidas por una minoría”.

Constitucionalmente el derecho a la libertad de pensamiento y de palabra está en la vigente Constitución, el artículo 53 de la misma expresa que: “Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de…

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Nuestra Belleza Latina censura el talento cubano

Nuestra Belleza Latina Aunque la cubana Alina Roberts (antes Alina Rodríguez) es una fuerte   competidora, y digo “fuerte” en todos los sentidos en la actual temporada, y la talentosa y expresiva Odaray Prats llegó al sexto lugar el año pasado, Nuestra Belleza Latina censura el talento cubano. La cubana Greydis Gil ganó en 2009, pero igual la gente de la mayor de las Antillas no compite en igualdad de condiciones.

Desde los inicios de esta temporada entre las tantas cosas que se anuncian, está la posibilidad de que además de los cuerpazos, el talento creador pueda incursionar en Nuestra Belleza Latina. Pero sería demasiado para los cubanos esperar alguna igualdad de condiciones, por eso cuando se accede desde Cuba a la URL http://nuestrabellezalatina.com/talento nos encontramos con esta cortés justificación:

Lo sentimos. Este concurso no está disponible en tu país. Sigue disfrutando del mejor contenido de Nuestra Belleza Latina desde aquí. No te pierdas las últimas fotos y los detrás de cámaras del show de belleza que te gusta!
Cualquier similitud con mensajes que te aparecen en disímiles páginas de Internet cuando accedes desde Cuba es totalmente intencional. Recordemos que Univisión radica en Miami, Florida, una ciudad para nada politizada. Como todos sabemos, aún en tiempos de crisis los Estados Unidos siempre tienen unos milloncitos a mano para perseguir a los violadores de lo que ellos llaman “embargo”, por lo que Univisión no quiere meterse en candela aceptando talento cubano que no haya emigrado previamente de la isla.

Todo esto es muy curioso, porque según encuestas recientes, sobre todo ¡en Miami! la gente está de acuerdo con normalizar las relaciones de los Estados Unidos y Cuba. Cualquiera podría decir, “ellos se lo pierden”, pero nosotros también nos los perdemos. El talento no tiene ideologías políticas y si algo sobre en Cuba son la creatividad y las aptitudes para triunfar en cualquier lugar del mundo, si no que lo diga Alina Roberts. ¿Te enteras Univisión?

Una aclaración válida

A petición de algunos lectores quiero hacer una aclaración válida sobre el artículo “Un caso de corrupción contado con Buena Fe”. Es necesario que se entienda la situación en la que se encuentran los Joven Club de Computación por toda Cuba y en especial, en Cienfuegos.

Un poco de historia

Los Joven Club de Computación surgen el 8 de septiembre de 1987, por iniciativa del Comandante en Jefe Fidel Castro, con el objetivo de “contribuir a la socialización e informatización de la sociedad cubana.” A casi 27 años el objetivo sigue siendo el mismo, al igual que la mayoría de los métodos. Una década atrás tener un disquete de 3½” era un orgullo para muchos en Cuba, una computadora, un lujo, que en estos momentos solo se podría comparar con un carro comprado en una agencia cubana. La informática estaba en pañales y un Windows 98 pirateado se paseaba por el sistema educacional cubano reemplazando a aquellos viejos televisores Caribe en los que no todos pudimos descubrir el mundo de la informática.

Por aquellos tiempos conocer de Word y saber crear tablas en Excel era como lanzar conjuros aprendidos con el mismísimo mago Merlín. La entrada a los cursos de Joven Club solo era comparable con el ingreso a la UJC y hasta cartas de los centros de trabajo eran requeridas. Nunca olvidaré la primera matrícula en la que me vi involucrado como trabajador del movimiento. Las colas eran más largas que las que se hacen hoy en día para adquirir el yogurt de soya o los huevos a 1.10$. Casi el doble de las personas matriculadas quedaban sin un lugar fijo dentro de la clase que les garantizara un título, en ocasiones imprescindible para trabajar, por eso desde aquella fecha muchos ya lucraban a costa de Joven Club y la tarifa más baja para “adquirir” el ansiado pergamino rondaba los 10 CUC. Sigue leyendo

Un caso de corrupción contado con Buena Fe

Tengo un catalejo, con el la luna se ve, Marte se ve, hasta Plutón se ve, pero el meñique del pie, no se me ve.

Catalejo

Duele decirlo, pero en Cuba no queremos saber la verdad. Todo el mundo la ve, a veces incluso la verdad te hiere cuando te toca, pero cual émulos de Mizaru, Kikazaru e Iwazaru, los tres monos sabios, no vemos el Mal, no escuchamos el Mal y no hablamos sobre el Mal. Un año de silencio escalando los niveles correspondientes me reafirmaron lo que ya sabía desde hace mucho: la sociedad cubana se está pudriendo desde adentro y mucho peor, desde arriba.

No es pesimismo, es la cruda realidad que como siempre digo, está a la vista de todos. Lo peor del asunto es que a nadie, o a casi nadie (que no es lo mismo, pero es igual) le importa. Somos testigos mudos de como la podredumbre nos consume pero estamos demasiado ocupados, como en los tiempos de nuestros aborígenes, pensando en que comer, buscando que comer o especulando que vamos a robarnos para comer.

Este artículo muy bien puede tener como nombre “Cómo matar la última obra de Fidel Castro”. Seamos sinceros, el Comandante ha sido faro y guía en el proceso revolucionario pero lo que no evoluciona se muere. Así ya no tenemos escuelas de instructores de arte, ya no se habla de trabajadores sociales, hace mucho que se perdieron en casi toda Cuba las escuelas al campo y los Pre en el campo. A la UCI (Universidad de Ciencias Informáticas) se le unieron por un tiempo los IPI  (Institutos Politécnicos  de Informática) pero estos también penaron tras atragantarse con más recursos que beneficios y no encontrar la salvación en la moringa.  El tiempo no pasa en vano y lo que no prospera sucumbe.

Llegó Raúl, algo cambió, por lo menos salimos del letargo y rectificamos los errores cometidos al rectificar otros errores y levantamos prohibiciones (al menos en el papel) a cosas que nunca debieron estar prohibidas. Entre otras ideas felices y ya casi olvidadas que ha tenido el Comandante, quedaban los Joven Club de Computación (JCC), y una vez, también de Electrónica, una de las últimas joyas de la corona. En tiempos donde un niño de nueve años ya estudia Word en las escuelas, los JCC ¿evolucionaron? e incluso hicieron suyas “tareas” del momento para garantizar su supervivencia a cualquier costo. Claro, cualquier costo, siempre tiene un costo y aquello de “tarea” nos recuerda a la antigua metrópoli que la UJC representaba para los JCC.

Al mando de la “tropa” de Joven Club está desde hace bastante tiempo Raúl Vantroi. No lleva tanto tiempo a cargo como los que dirigen este país (remember Conducta) pero sídemasiado para una persona que no sabe mucho de informática, menos de electrónica, y que piensa que lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe. El hombre me confesó que él no es un experto en informática, por eso se ha rodeado de un equipo de personas que sí lo son. Sobran las palabras y sobra Vantroi. Sigue leyendo

Conducta, o La Habana no cree en lágrimas

Cuba es una mierda y La Habana es el lugar más asqueroso del mundo para vivir. Aunque detrás de esta frase despectiva hay mucho más, es lo primero, que al menos a mí, me vino a la cabeza tras ver la película cubana Conducta. La pude ver en mi casa, en una copia de DVD y sin pasar el infierno del calor de un cine cubano (seguro que es más fresco en el tártaro) a pesar de los reclamos de nuestra prestigiosa Alina Rodríguez. La vi en casa por dos motivos fundamentales:

  1. La copia se veía bastante bien, por lo que no dudo que haya sido una de las que se distribuyeron en los cines.
  2. Porque amén del bloqueo, la política del catalejo y hasta la contrapelusa, en Cuba es totalmente legal que un vendedor de discos piratas comercie en nuestras más concurridas calles copias de una peli que recién se estrena. ¿Y Liborio? Bien gracias, haciendo cola a ver si puede entrar al purgatorio cinematográfico.

Apartándome de corsarios y piratas disqueros, puedo decir que esta nueva entrega de Ernesto Daranas es la comidilla en la calle y que más de un guaposo ha tenido que disimular que le arden los ojos para secarse una lágrima furtiva. Si  fuera psicólogo me atrevería a asegurar que el motivo no es tanto la dura realidad del protagonista como la mezcla de esta con la banda sonora musicalizada por Juan Antonio Leyva y Magda Rosa Galván. Sigue leyendo