Prostitución profesional en Cuba

No  se afilen los dientes los turistas sexuales ni los amantes del cubaneo erótico porque no pienso ahondar en el prostituerelatino. A falta de otra fuente debo recurrir nuevamente a WikiTaxi y su  Wikipedia, o viceversa, para recordar que según el DRAE,  también se prostituye aquella persona que “vende” sus servicios profesionales no sexuales por una causa que no le importa o que incluso considera indigna, con el único aliciente de recibir un pago.

Tengo curiosidad por el tema desde hace mucho, pero el detonante que me hizo escribir estas líneas rectas con ideas torcidas fue un anuncio publicado en un Portal de compra-venta-busco, doy empleo, etc. de Cuba, del que desconozco su veracidad (la del anuncio, no la del portal), donde un señor X, publica un anuncio X con las siguientes características (un poco retocadas por mi para no buscarle problemas a este señor):

Mi nombre es señor X, y ofrezco mis servicios a empresas, organismos y hasta etc. Soy abogado y le sé un mundo a la contabilidad, trabajé para el gobierno de Cuba en el exterior donde fui jefe, también en Cuba, donde también fui jefe de grandes cosas y le sé un mundo a los negocios en todos los lugares del mundo. Por tres caramelos le llevo los libros de su paladar, y por cinco y un Lada 2105 trabajo en su empresa.

Este señor X se leía muyyyyy “leído y escribido” como diría cualquier campesino cubano de antes del 59, pero lo cierto es que cual mercenario moderno sin causa justa ni ejército a su medida, ofrecía sus servicios al mejor postor y cuando digo mejor no me refiero a grandes transnacionales o monopolios, aunque esto último puede quedar resuelto si al final decide trabajar en ETECSA, el ICRT y similares, que no son grandes, pero… son empresas al fin y al cabo.

El compañero X (eso de compañero le da como que una cosita de oficialidad) me recordaba a otro compañero, el Msc. Juan Triana Cordoví, que le sabe un mundo a la economía cubana y que se preguntaba cuanto costaba un profesional altamente calificado en Cuba. Uno de los logros innegables de la Revolución cubana, tal y como rememora Triana, es que a los hijos de los campesinos y obreros analfabetos, los convertimos en médicos e ingenieros. Eso nos lleva a pensar, ¡qué bueno, tenemos mucha gente calificada! Qué problema,  ¡tenemos mucha gente calificada! Cuando usted ha dedicado 18 años mínimo (uno de preescolar, seis grados primarios, tres de secundaria básica, tres de preuniversitario, cinco o seis de universidad) a formar un ingeniero, ¿no le parece un desperdicio mandar a ese ingeniero en informática por ejemplo, para un Joven Club (pregúntame, pregúntame)?

Agrega Triana, que a ese período hay que sumarle ese importante tiempo en el que el recién graduado/a se desempeña en la importante tarea  de “mensajero” o analista de asuntos sin importancia, como diría yo, en su relevante y nunca bien ponderado tiempo de servicio social. Si ese tiempo es el que el joven dedica a “pagar” lo que ha invertido la sociedad en él, su educación la mayoría de las veces ha sido literalmente gratuita en todos los aspectos.

Una vez los “bolos” pudieron presumir orgullosos de que personas graduadas de una ingeniería fueran los que mantuvieran la limpieza de la ciudad, o dicho de forma más prosaica, barrieran literalmente las calles. Pero los “bolos” fueron bendecidos por las entrañas de la tierra que todavía hoy en día les regala petróleo como si fuera agua, y otros cuantiosos recursos naturales. Una densidad de 13,1 habitantes por km2en1991era el resultado de unos 293 047 571 habitantes  en la friolera  de 22 402 200km2,es decir que el éxodo de algunos centenares de habitantes altamente calificados anualmente, era irrelevante. En otras palabras, las comparaciones sobran, aún después de que por malos manejos, corrupción, y falta de pantalones, la URSS se haya derrumbado y Rusia de la mano de Putín resurja como el Fénix.

Cuba, islita del Caribe, tercermundista en casi todo, salvo en la medicina, biotecnología, y sobre todo, la imaginación y los deseos de sus habitantes, es asediada en todos los ámbitos por la potencia más grande de la historia desde hace 50 años. Que a una persona que hasta hace poco correteaba por las polvaredas de la campiña, le ofrezcan 68 millones de dólares por básicamente golpear una pelota, hace pensar a más de uno y soñar a casi once millones de cubanos. Es que en Cuba la calidad sobra en casi todos los lugares, lástima que muchas veces haya que cruzar las fronteras para demostrarlo.

Ahí tenemos al “Potro”, que de noble equino solo tiene lo de noble. El hombre es un genio del diseño gráfico el cual aprendió tras largas horas de estudio autodidacta y numerosos dolores en donde la espalda cambia de nombre. De “mecánico bruto”, como le apodara un colega que actualmente reside en el exterior, se convirtió de la noche a la mañana en ¿Profesor? de informática tras un muy intensivo curso de 2 meses. Pero siempre le picó el bichito de la curiosidad y tras breves incursiones en el Paint descubrió un mundo donde el Photoshop es rey, con el debido respeto de los amantes del software libre. Formó parte de un grupo de desarrollo de sofwares educativos que con más penas que glorias cambiaba cada tres meses de proyectos y sistemas. Por suerte para él, siempre usó Photoshop.

Como de verdad procede de una familia humilde y de verdad salió de un  Tangamandapio, siempre supo que en Cuba aspiramos a aquello de: “a cada quien según su capacidad, a cada cual según su trabajo”, o algo así, y como capacidad y trabajo le sobraban, con más de dos décadas de vida en las costillas se compra su primera PC gracias a… mucha hierba que tuvo que cortar para alimentar una camada de Oryctolaguscuniculus (que a pesar del nombrecito raro no es otra cosa que un conejo) y mucha foto de 15 que tuvo que editar en el horario en que Morfeo hecha el séptimo sueño.

¡Brillante! ¡Magnífico! Un diseñador gráfico relevante ha obtenido gracias a su trabajo una mediocre herramienta de trabajo. Una PC con menos de 1 GB de RAM. Pero ya lo dijo un poeta: “Con tantos palos que te dio educación, digo, la vida”, y el romance con el estado terminó. El matrimonio no daba más y como dice el refrán venezolano, “amor con hambre no dura”. Horas de sueño cambiadas por conocimiento, se diluían en mediocres software educativos con más “bugs” que la película de Pixar mientras que el salario devengado le alcanzaba mensualmente para comprarse un… una… bueno, para comprarse algo digno y con calidad al tiempo que una vez al año podía disfrutar de unas vacaciones en…, en…, ¡es que todos se ven tan lindos en la televisión!

Ese muchacho humilde, gran diseñador gráfico, ha tenido que tocar de puerta en puerta a ver quien lo recoge profesionalmente. Una televisora local (que lindo suena eso) le quiso cambiar su oro por cuentas de cristal, ya que con los pagos estipulados por el propio ICRT ¡se haría rico! Pero como la Revolución le había dado educación a ese muchacho tan humilde, este les dijo que ni él era taíno, ni ellos eran Hollywood y que buscaran a otro indito que explotar.

Hoy ese magnífico diseñador gráfico se prostituye en un estudio fotográfico, al tiempo que la infografía en Cuba es en casi su totalidad, y siendo generoso, una mediocridad.

Pero ahí tenemos a Luis, graduado del ISDI. Otro prostituto que para vivir también edita fotos y videos porque un trabajo estatal no le alcanza para vivir con dignidad.

Pobre, pero honrado, reza un viejo refrán.  Por eso “el chino”  nunca tendrá una galería de arte y mucho menos podrá estrechar la mano del Comandante, a pesar de ser un artista impresionante. Tanta es su honradez que no le basta para lienzos y oleos. Pero sigue ahí, con sueños que le sobran en una realidad que no le alcanza.

La culpa, la maldita culpa, no la tiene nadie. Tal vez por eso tantos médicos deserten, tantos deportistas cambien de bandera, tantos de nosotros debamos conformarnos con el triunfo de la dignidad, con la honradez de la pobreza, o con una profesión mundana que llena los bolsillos mientras te vacía el alma.

¿No hacen falta profesionales? Si le preguntamos a calles nuevas que en menos de cinco años ya están llenas de baches, anunciostelevisivos hechos en Power Point y a empresas ineficientes, la respuesta es que ahora hacen más falta que nunca. ¿Qué pasa entonces que antes de las “misiones” los médicos preferían vender pan y ahora los maestros son “repasadores”? ¿Por qué las ingenieras prefieren cocinar en una casa de alquiler y los licenciados en lenguas extranjeras son jineteros o camareros de paladar? Una pista pudiera ser el tan llevado y traído asunto de a cada quien según su capacidad, a cada cual según su trabajo. Dicho en un discurso se ve hermoso, pero el carretillero pregonando el tomate a 10 pesos la libra le recuerda al maestro cubano que su salario es menos que el de un simple custodio (aunque se vista de SEPSA en CVP se queda). Lo más triste es que ese mismo maestro con el plato semivacío, las ropas gastadas y los sueños dispersos, es el que está formando a los que mañana serán médicos, deportistas, ingenieros y políticos.

Duele prostituirse después de estudiar tanto, pero más duele escuchar las historias de tu hijo sobre Reyes Magos que no son para todos, cumpleaños en el aula con dulces en CUC, regalos “deafuera” y un  largo etc. que tú como padre no puedes darle. Duele que la pequeña bicicleta cueste tanto que solo los hijos del gerente que roba en su hotel,  del “bisnero” que nunca aportó a la sociedad, o de la “dama de compañía”, puedan tener Navidad. Las tradiciones son más fuertes que los intentos de matar estas celebraciones, y las lágrimas de un niño sin juguetes más importantes que el amor a una profesión, mucho más cuando se llora en silencio.

Un chiste que se hizo popular es el de que los nenes querían estudiar para turistas. ¿Para qué estudiar, si para ser cochero y tener los bolsillos forrados no hace falta? Pobres, pero honrados. ¿Será que no se puede dejar de ser pobre sin perder la honradez en Cuba? Por eso la gente se va, a nadie parece dolerle, pero a mísí. Me duele que tanta gente buena se tenga que ir todos los días para no perder la integridad, me duele que “el Potro”, Luis, o “el chino”, busquen la manera de seguir siendo honrados sin que los hijos que aún no tienen tengan que sufrir por ello.

El punto ha llegado a que ahora Educación ofrece las carreras que “realmente” necesita el país, porque tenemos demasiados profesionales. Solo dos acotaciones a esto:

  1. ¿Por qué los estudiantes varones de tecnología del petróleo en Cienfuegos luego de graduados tuvieron que convertirse en lectores/cobradores de la Empresa Eléctrica? ¡Bingo! Es que con el petróleo se genera electricidad, por eso es algo afín.
  2. ¿Por qué los hijos de los dirigentes que más piden el esfuerzo para que los adolescentes estudien construcción, carreras pedagógicas y del campo siempre optan por ingenierías y licenciaturas?

Cuando el resultado de un salario estatal no se refleja en los platos y los roperos de los trabajadores, estos siempre buscaran más, tanto por la izquierda como por la derecha. A veces ser ambidextro no es suficiente, por lo que hay que cruzar fronteras para demostrar valías, y renunciar a la Patria para tener hogar. Los cubanos estamos encerrados en el círculo vicioso de la productividad y el salario, pero al coco el agua le entra por el bolsillo.

Nunca la gente quiso tanto emigrar de Cuba ¿por qué será?

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