Esto es Cuba

A lo cubano, botella de ron, tabaco habano,

chicas por doquier, coche en casa de guano…

(Orishas – CD A lo cubano)

Cuba es mucho más que posters de mujeres bonitas y playas deslumbrantes para el turismo casi siempre foráneo. Es más (con el perdón de Orishas) que botellas de ron Havana Club o de chispa de tren[i]  (perdón, ron) que se expende “a granel” en cualquier bodega. La mayor de las Antillas no se reduce a mulatas exuberantes (que también pidiendo perdón a las clásicas “criollitas de Wilson” han cedido espacio a las rubias, naturales o no, con unas curvas que…), a los reportajes de TeleSUR sobre el proceso de paz en La Habana entre las FARC-EP y el gobierno de Colombia, ni mucho menos a los legendarios habanos cuya venta está legalmente prohibida en los Estados Unidos desde 1962, luego de que el entonces Presidente John F. Kennedy, una vez provisto de manera discreta de una suficiente cantidad estos cilindros olorosos que luego Clinton promocionara gratis, firmara la ley que aprobaba el bloqueo contra Cuba en 1962.

El Generalísimo Máximo Gómez que tan bien conoció a los cubanos sabía que lo más normal del mundo es que no lleguemos o nos pasemos y, esa, es de verdad Cuba.

Es que el cubano es capaz de lo mejor y de lo peor sin transición alguna y esa cara oculta de la luna solo circula en la extraoficialidad de las “bolas” o como dice Buena Fe: lo que grita la calle el informe lo oculta, lo que mancha a la Patria en la historia se oculta.  Vaya que si eso está dicho con Buena Fe nadie me puede acusar de mal pensado.

Pero la gente, hay la gente (una vez más se me pega el texto de los chamacones que una vez conocieron Guantánamo) de esta isla no es fácil y como si fuera un examen de la vida “justifica sus respuestas” con una patente de corso más legal que la que tienen los piratas que todos los días expenden miles de discos que en plena observancia de la ley, hasta mantienen la alerta del FBI  que prohíbe la piratería: ESTO ES CUBA.

La frasecita es pegajosa se los aseguro, fíjese que lo mismo la escucha en un hospital, que en una cafetería (que si es estatal, extrañamente jamás venderá café), que en una funeraria. El cuasi refrán siempre aparece como justificante a alguna arbitrariedad de esas que los cubanos nos afilamos los dientes esperando se conviertan en olímpicas por la cantidad de medallas que ganaríamos.

Ejemplos bastan, sobran y hasta podemos exportarlos junto con nuestros médicos tan abnegados en las selvas de la Amazonía, el bochorno de África o entre tifones y monzones en Asia, pero en ocasiones tan secos y duros como un pan de la cuota cuando la atención es para un paciente no foráneo.

¿Su turno para una prueba médica X no es hasta X3, mucho después de lo que su paciencia y su salud lo permite? No se preocupe, siempre ante su queja habrá alguien en la cola que justificará la acción (o más bien NO acción) con un ESTO ES CUBA que conlleva más enseñanzas de vida que las sagradas escrituras. Un consejo gratis, como ESTO ES CUBA usted habrá notado en consultas anteriores unos sospechosos y en ocasiones voluminosos paquetes y bultos en manos de los “agradecidos” pacientes (muchos de ellos ni siquiera en el listado pero con un lugar reservado de antemano). No sea malagradecido, su salud se lo agradecerá por mucho que su bolsillo se queje.

Como ESTO ES CUBA una periodista de Cienfuegos “descubrirá” con su embarazo, que los culeros desechables son caros (que no es para tanto que mucho que tuvieron que lavar las abuelas y las madres ¿verdad?) que la canastilla invita a criar desde temprano a nuestros hijos en un ambiente de humildad, lejos de las banalidades, que los baños que no están clausurados en el Hospital de Cienfuegos, (de referencia en el país, según rezaba un cartel en su cuerpo de guardia) son referentes de cómo pudiera oler un arsenal de armas químicas (protegidos ¡¡¡con minas antipersonales y todo!!![ii]) y otras futilidades en las que aparentemente antes no se había fijado.

Pero como esto ESTO ES CUBA, todo el problema de la poca natalidad en el país no es que las parejas no tengan vivienda propia, las ropitas, accesorios y juguetes para bebé se coticen a precio de onza de oro y fruslerías similares. Marino Murillo lo ha dejado bien claro en la reciente sesión de nuestro Parlamento: el problema económico es solo una parte de esto. Una enoooooooooooooorme parte acotaría yo, ciudadano de a pie que ni siquiera conoce el nombre de su presidenta del Gobierno provincial a la que por azares  de nuestro sistema electoral yo contribuí a elegir.

Sé que los recuerdos de muchos divagan por este rico caldo que ES CUBA, el presente de otros ve reflejada su cotidianidad, pero ni la soya es carne ni todo es tan malo en Cuba. El cubano, es así, le nace ser así, y mientras el carnicero te roba la cuarta parte de las libras que le pediste, una mano desconocida  te regala literalmente los cinco pesos que te faltan para pagar el atraco. Mientras en 2009 y ante mis ojos una “funcionaria” que atendía (o atiende) Atención a la Población en el PCC Provincial de Cienfuegos le negaba la ayuda que pedía una señora enferma de cáncer para transportarse desde su casa hasta la terminal, con el objetivo de viajar a Santa Clara para continuar su tratamiento, decenas de personas sin razas ni marcas (por aquello de ser simple gente de a pie, sin cargos ni afiliaciones políticas) brindaban sus hogares a una madre que requería hacer estancia por tres días en la capital de todos los cubanos (donde como dicen los Aldeanos, el holguinero es inmigrante y el chileno es un hermano) para un tratamiento médico a su hijo.

Cuba no es solo Vía Azul para turistas o cubanos con plata, ni “guaguas[iii]” nuevas para La Habana y Santiago de Cuba, es el muchacho de raza negra (que ya basta de engaño que en Cuba si hay racismo y la juventud si anda medio perdida) dándole el asiento a la anciana, a la embarazada, o simplemente a la mujer que está parada a su lado, pero es también ese mismo joven “clavándote” 5 CUC para que puedas llegarle a un pasaje en la lista de espera de “La Coubre”, o parando cada 15 minutos en la autopista para recoger a uno de los tantos que hacen ondear los billetes. ¿Qué no lo sabían?

Y es que el llamado Período Especial a la par que nos cambiaba las libretas de cupones y los productos de la libreta (la misma que a la que Pánfilo le ha hecho una especie de altar) por apagones y dólares al cambio de una pila por poquitos (obviamente la pila es de producción nacional y con menos colores que otros amigos que circulan en las TRD, en las TRD y en las TRD ¿qué quedan más cadenas de tiendas como CIMEX y Caracol?), se llevó el respeto por el semejante, las ganas de los niños de  ser maestros o policías, pero sobre todo la confianza.

Martí tenía fe en el mejoramiento humano, pero Carlos Varela siempre me recuerda que no es que la gente no confíe, es que es difícil confiar. Es que como ESTO ES CUBA muchos intentamos asirnos a la tabla de los linieamientos, pero estos esquivan a aquellos que de veras vienen de familias humildes y trabajadoras (cual autobiografía de un candidato a delegado de circunscripción) y aquella parte que toca de cerca el plato del cubano se ha convertido en una especie de Grial, en la que muchos creen, pero que nadie ha visto.

Usted de verdad quiere creer, pero como ESTO ES CUBA, las TRD se remodelan cada dos años (¿será que no pueden elegir el diseño acorde a sus necesidades?) y los Hospitales se reparan cada dos décadas ( con suerte), el arroz blanquito y bonito de apellido IMPORTADO que según los sacos igual de blanquitos y bonitos venía desde la cercana, ahí mismito, al ladito de nosotros, China, costaba cinco pesitos MN la libra, mientras que la azúcar cruda, mojada y a veces fermentada que cuando más había viajado unos distantes centenares de kilómetros, cuesta seis pesitos MN la libra que casi siempre consta de 273 gramos como buenos latinos que somos. Acoto que como la azúcar es cruda, los saquitos casi nunca serán blanquitos porque no estarían acordes al producto. Acoto también que como no soy economista no estoy demasiado seguro de por qué lo del patio es más caro.

Una de las enseñanzas que nos trajo el Período Especial es que lo que no se exhibe no se vende, y Popular siempre exhibió afiches y promociones donde nos recuerdan que “Lo mío primero”, aunque en este caso sería lo suyo. Por eso, y como ESTO ES CUBA, usted habrá notado que “lo mío” casi nunca hace referencia a los cubanos, a no ser uno mismo. Así la sal que se expende en pesos “cubanos” (el CUC es como alguien que ya tiene visa, así que muy bien podemos decirle cubano-americano, hasta en Miami te cambian CUC por dólares) deberá estar como recién sacada del mar para que no pierda esa cubanía, porque en definitiva va destinada a los cubanos. El ¿pan? debe ser integral para una dieta más sana y estar por debajo de su peso para combatir la obesidad. ¿La culpa? del Bloqueo claro, bueno, al menos en parte, porque como ESTO ES CUBA los panaderos tienen que “vivir” y para eso tienen que “luchar”, lo que resultan cubanismos para trabajar mal y robar. Suena feo, pero la harina que les venden por la izquierda (no por gusto a veces llamada siniestra) a los pizzeros no tan zurdos que también tienen que “luchar”, es robada. ¿A que tampoco lo sabían?

Pero como ESTO ES CUBA, y el cubano es hospitalario y alegre de por sí, el forastero siempre, siempre, siempre, tendrá prioridad sobre los nacidos en la República de Cuba. Si no fuera tan serio diera risa, aunque en definitiva a veces hay que reírse, porque el filósofo popular y humorístico Robertico dejó bien claro que el cubano es el único en el mundo que se ríe de sus propios problemas. Por eso nos pasamos el día muertos de risa. Recordemos que hasta hace muy poquito los cubanos no podían hospedarse en hoteles por virtud de la ley… de la ley… de la ley… bueno, de esa ley cuya derogación publicó Granma el… el día… el… bueno, un día que no pude leer el periódico.

Ironías aparte, como ESTO ES CUBA y muchos queremos que lo siga siendo, como muchos todavía soñamos que luego de haber nacido y vivido en Cuba un día podamos morir aquí, sin tener que perseguir sueños de una vida digna allende a los mares, ¿por qué no podemos decir un día sin chovinismos ni intenciones ocultas, ESTO ES CUBA? Esta es una Cuba de la que estoy orgulloso, no porque me estén entrevistando para el noticiero, o porque si digo lo que pienso me quiten la divisa este mes, pierda el carné de la UJC o me pongan el pié arriba, sino porque es la más pura y cristalina verdad.

A veces me siento orgulloso de Cuba, a veces no,  y como yo una generación que todavía se acuerda del “Deshollinador”, “Los muñequitos de nieve” o “La pelotica traviesa”. El cubano siempre sido “echa´o  pa´lante” y siempre le ha gustado ir con la verdad, pero con la verdad “verdadera”, no con “nuestra verdad”, la que tanto daña nuestra credibilidad y hace expresar a centenares de cubanos que esas cosas pasan solo porque ESTO ES CUBA.

Todavía tenemos mucha gente buena, mucha gente sincera, muchos jóvenes que añoran un pullover el Ché, pero se tienen que conformar con uno con la bandera estadounidense, que sueñan un afiche de Antonio Muñoz, pero solo encontraron uno con Miguel Cabrera, que buscan un documental sobre Teófilo Stévenson, pero que en el “paquete” solo descubren la vida de Muhammad Alí. ESTO ES CUBA.

Si no confiamos en nuestra juventud ahora que todavía es posible, si no buscamos la verdad de las discrepancias y nos conformamos con el que más rápido sea al asentir o más lindo repita la consigna que le enseñaron en la escuela, estaremos regalando el futuro. Saquemos conclusiones de nuestro presente. Remember a los Carlitos, Lage y Valenciaga, tan serios que parecían esos muchachitos, tan lindo que hablaban, pero eran más falsos que cuando anuncian que el picadillo es de carne de res.

Todavía hay muchos que como Fito niegan que todo esté perdido, pero como sucede con el calentamiento global, la solución tiene fecha límite. Recuerden que  Kyoto sigue renovándose y sin embargo el agujero sigue ahí.

ESTO ES CUBA, ¿verdad Ruslán?

Por favor, no justificar con que somos un país bloqueado desde hace… Esa historia es harto conocida y harto real, al igual que los logros en la salud, en materia social y etc., porque alguien podría responder con los nuevos “logros” en corrupción, fraude escolar y un largo etc. que se convertiría en la historia de nunca acabar.


[i] Bebida de muy mala calidad destilada clandestinamente que tuvo mucho auge en la década de los 90 del pasado siglo, aunque hoy en día todavía se consume a menor escala.

[ii] Por favor, si alguien tiene dudas al respecto y está en la posición para revertir esta situación, puedo hacerle una visita guiada sin costo alguno. Las máscaras antigás corren por su cuenta.

[iii] Ómnibus en Cuba.

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