Veinte preguntas a quién pueda responderlas y un reclamo desesperado (I)

Me despierto, otra vez la rutina de ver como el techo añejo en la sala donde está mi cama me hace guiños entre sus  parches. Otro día similar al de ayer y casi copia del de mañana. Algo va mal, lo sé, me lo dicen las noticias del televisor resaltando los niños que esos tipos sin alma asesinaron, o el golpe de estado, la invasión, el hambre y la miseria… El mundo se ha vuelto loco, pienso al tiempo que recuerdo que en muchos lugares de Cuba está prohibido hablar de “la cosa”, porque la cosa está de p…., porque a veces morirse uno mismo no es lo más malo que te puede pasar y porque en definitiva a los que pueden cambiar “la cosa”  no les gusta que nosotros hablemos de ella.

¿Quién carajo decidió poner a esos tipos para que decidan lo que yo puedo o no pensar? No tengo idea, pero el primer paso para aceptar un problema es reconocerlo, y aquí es muy difícil porque los problemas en Cuba casi nunca tienen papá. Muchos vendieron los alimentos, las ropas y los juguetes de sus hijos y se fueron “pal Yuma”, tal vez sin saber que en Arizona hace más calor que en Santiago de Cuba. Otros simplemente abandonaron frente a todo el mundo a sus hijos/problemas mientras que los carneros a su alrededor pastaban entre la moringa y la soya. Todos lamentaron el problema pero nadie atajó a los que les dieron a luz. Es la rutina de ayer, casi copia de la de mañana. Sigue leyendo

El agua en los tiempos del cólera

Si el Gabo estuviera vivo le brindaría un vaso de H2O XXXX, estas últimas porque vaya a usted a saber cuántas otras cosas tiene el agua que llega al hogar de los cienfuegueros por estos días. Si el Gabo estuviera vivo, de seguro que modificaba su novela y entonces el viejo Florentino no hubiera esperado 53 años, 7 meses y 11 días con sus noches por su amada Fermina Daza, sino porque de una vez se desapareciera esa agua churrosa que se aparece en Cienfuegos tras cada aguacero.

La ciudad está bajo sitio de todo tipo de enfermedades pero aún así se fumiga solo una vez a la semana y al agua clorada y purificada se le “sazona” con un enorme porciento de líquido “crudo” para que alcance. Dicen que lo único que compartido toca a más es la miseria, y ante tanto trabajo mal hecho y otro tanto sin hacer todos los años es el mismo cuento con el agua supuestamente potable.

Dicen que en las TRD hasta filtros vendieron con las correspondientes malas prácticas de contrabando y corrupción. El mensaje me recuerda el auge de las ventas de los chalecos antibalas tras cada masacre escolar en los Estados Unidos. Al menos su prensa nos dice la cantidad de víctimas.

El agua no es solo para beber y por estos tiempos Shakespeare pondría en boca de Hamlet un inmortal, ¿lavar, o no lavar con esta agua?, esa es la cuestión. La pregunta es válida también para higienizar las partes más íntimas del cuerpo humano tan acaloradas y olorosas en esta época del año.

Sería interesante ver una Mesa Redonda donde a los panelistas se les sirva de esa agua, tal vez entonces se preocupen un poco más cuando se mencione el agua de Cienfuegos, y tengan presente presente a Martí,para recordar que el vino, agrio, y si es de plátano y agua sucia, entonces es nuestro vino.

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Nuevas resoluciones de la Aduana de Cuba o la otra gran estafa

Pero cómo no voy a quererte/ ni de juego quiero irrespetarte/ lo que pasa es que tanto te quiero que con la sonrisa no voy a engañarte.

(Gracias por el fuego, Buena Fe)

Una famosa frase nos advierte que “el camino hacia el infierno está plagado siempre de buenas intenciones”. Desde que tengo uso de razón y acceso a varias fuentes de información me he dado cuenta de que en estos años recientes de Revolución hemos tenido un montón de buenas intenciones con dos montones de malas consecuencias. Como ya se hace costumbre en mis escritos aparece entonces la figura de Liborio, ese cubano con cara de carnero degollado que carga sobre sus hombros las consecuencias negativas de esas “buenas intenciones” no siempre tan honestas.

Cuando aún era un adolescente mis padres me contaron de cierto ministro o miembro del gobierno a muy alto nivel que con ¿muy buenas intenciones? elevó el precio de los cigarros y el ron. Bajo el supuesto de un beneficio para la economía se aprobó esta ley de la que luego el personaje se burló a su llegada a Miami y no precisamente como embajador de buena voluntad, al menos no para el pobre Liborio.

Ahora la edición impresa del Granma con fecha 11 de julio de 2014 me informa sobre las nuevas resoluciones que ha emitido la Aduana de Cuba sobre la importación de productos. Con la mejor de las intenciones y seguramente siempre buscando favorecer a los que menos tenemos en Cuba, se ha emitido la Resolución no. 208 que sustituye a la no. 122 del 2012 y dispone que a partir de este momento el valor de importación de un kilogramo (kg) es ahora de 20 pesos para los artículos que clasifican como misceláneas mediante envíos por vía aérea, marítima y postal, al tiempo que mantiene el límite de 200 pesos, por lo que ahora se reduce a 10 kilogramos el peso permitido para estas cargas. Sigue leyendo

El cambio de mentalidad en Cuba, o la historia de la buena pipa

El pasado 23 de junio pude ver que varios medios digitales se habían hecho eco del asombro causado entre los internautas cubanos por el súbito y a la vez efímero desbloqueo de varias páginas web cuyo acceso permanecía bloqueado desde Cuba. Algunos espacios como el colimador, que en un primer momento compartían la buena nueva, posteriormente editaron su noticia o le agregaron un comentario como este:

PD. Ahora compruebo que acaban de bloquear de nuevo el acceso y yo he perdido una magnífica oportunidad de haberme callado la boca….

Al parecer el barullo fue ocasionado por algún dedito mal metido que modificó en uno de los servidores proxy de ETECSA algún simbolito que permitió el acceso. Otra posible respuesta (y solo estoy especulando) sería el interés de “alguien” por conocer cuántas personas pretenden acceder desde el .cu a sitios como Revolico.com, Skype, o Cubaencuentro. Sea una u otra la causa, lo cierto es que las contramedidas echaron por tierra lo que muchos(cubanos en Cuba, por cierto) catalogaron como “un paso más en la dirección correcta” y otros, más acertadamente, como un indicativo de “mucho o nada”. Esta última frase parece ser referente de las nuevas leyes que ya el cubano nunca sabe si le serán favorables, problemáticas, o todo lo contrario. Sigue leyendo

Bloguear de Cuba

Llevo alejado del blog varios días porque últimamente no he tenido mucho tiempo para dedicarme a escribir. Durante ese tiempo he podido reflexionar sobre el significado de lo que llamo Bloguear de Cuba. El término a mi modo de ver incluye tanto a los que blogueamos desde adentro de Cuba, cómo a todos aquellos que escriben sobre Cuba pero que están fuera de la isla.

Estos grupos que nadie, o casi nadie distingue conforman otras categorías: Los que están a favor del gobierno, y los que están en contra del gobierno. Sí, porque cuando usted lee sobre el tema Cuba la mayoría de las veces se ataca o defiende al gobierno cubano electo de una manera un poco extraña, pero electo al fin y al cabo, obviando casi siempre a los que pertenecemos al Tercer Estado y usando nuestras necesidades y preocupaciones siempre con fines políticos. Sigue leyendo

¿Cocheros de Cienfuegos en la zona de strike? (+Fotos)

Las personas debían bajarse de los coches sin continuar viaje

Las personas debían bajarse de los coches sin continuar viaje

La noticia no por esperada fue menos contundente: ayer lunes el ya deprimido sistema de transporte de Cienfuegos vio como los conductores de coches o carretones permanecían impasibles en sus piqueras sin recoger personal. ¿Las causas? Descontento generalizado ante ciertas nuevas medidas que ellos consideran en su contra. Lo cierto del asunto es que la cosa va mucho más allá de que los coches contemplaran vacíos la aglomeración de personas que veían como el tiempo se le agotaba para llegar a su destino.

Recuerdo que en los inicios del trabajo por cuenta propia a mediados de los 90, la transportación en coches era casi la única salvación de un número importante de personas. Por aquellos tiempos se estableció una tarifa de precios que casi siempre era redondeada a un peso por los propietarios de estos rústicos medios de transporte. A mi memoria llegan las imágenes de los horarios pico donde numerosos coches permanecían vacantes esperando por una persona pudiente que los alquilara (casi siempre costaban entre 20 y 30 pesos) en detrimento de los que se aglomeraban en largas colas.

Pero pasó el tiempo y pasó, un águila por el mar, y actualizando nuestro modelo económico retomamos viejas fórmulas y el sector privado pasó a tener mayor peso legal (si, porque antes se hacía casi lo mismo, pero ilegalmente). Cada vez que usted escuche hablar de actualización, debe imaginarse que los costos también se actualizan, por lo que por un mismo servicio deberá casi siempre desembolsar más. Así estos propietarios de vehículos con un caballo de fuerza vieron como a algunos trámites se les multiplicó por diez su valor, mientras que el “combustible” para el motor (entiéndase la alimentación del equino) también se encarecía. Herraduras, medicinas, arreos, etc. también subieron de precio por propiedad transitiva, mientras que en la selva de la economía cubana impera la ley del más fuerte llamada eufemísticamente de oferta y demanda. Como sucede habitualmente el batacazo más duro se lo llevó el consumidor final, en este caso la gente literalmente de a pie, que vio como desde hace aproximadamente dos años se duplicaron los coches y el costo del pasaje. Sigue leyendo

Los siete mandamientos del Sistema Electoral en Cuba

Renunciar al principio de un solo partido equivaldría, sencillamente, a legalizar al partido o los partidos del imperialismo en suelo patrio y sacrificar el arma estratégica de la unidad de los cubanos, que ha hecho realidad los sueños de independencia y justicia social por los que han luchado tantas generaciones de patriotas, desde Hatuey hasta Céspedes, Martí y Fidel.

Raúl Castro Ruz[1]

 

La amenaza de los Estados juntos que se llaman a si mismos “América” de una forma muy graciosa (al menos para el hispanohablante), es real en todo el mundo, y mucho más en esta pequeña islita caribeña que se llama Cuba. El bloqueo también es real, lo muerdo cada día en mi plato, no lo encuentro en mis bolsillos vacíos, y camino junto a él todos los días porque no hay transporte. Si el cubano que nació después de 1959 tiene algo presente desde el primer día, es que Estados Unidos es el país de los malos que fabrican bueno, y que siempre avanzamos “a pesar del bloqueo”, o no avanzamos “por culpa del bloqueo”. Esta lógica con mucho de verdad y no menos de conveniencias para muchos, obviamente tiene que verse involucrada en un asunto tan doméstico y sin embargo tan mediático como pueden ser las elecciones en Cuba. Sigue leyendo